vendedores y pequeños comerciantes han comenzado a levantar la voz ante una realidad que golpea cada vez más fuerte: las ventas caen y el consumo local se debilita.
De acuerdo con locatarios, el cambio en los hábitos de compra ha provocado que muchas personas opten por grandes cadenas, supermercados y tiendas de origen extranjero, dejando de lado a los negocios tradicionales que durante años sostuvieron la economía local.
La expansión de tiendas internacionales ha influido en que los consumidores cambien sus preferencias, afectando directamente a mercados y negocios familiares.
Además, reconocen que problemas como la desconfianza y prácticas poco transparentes dentro del propio sector también han frenado el crecimiento económico, generando una ruptura entre comerciantes y consumidores.
Ante este panorama, vendedores coinciden en un punto clave: apostar por lo local no solo es una elección, es una necesidad.
Producir y consumir dentro del estado no solo reduce costos, también fortalece empleos, impulsa el talento chiapaneco y mantiene viva la economía regional.
Para Notinucleo Víctor Pérez