El obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), monseñor Ramón Castro, denunció que en el país se está normalizando la violencia, al grado de que la sociedad corre el riesgo de “acostumbrarse” a ella. Durante una intervención pública, el prelado alertó que esta situación refleja una crisis profunda de inseguridad que afecta la vida cotidiana de millones de personas. ()
Castro señaló que el crimen organizado ha alcanzado niveles de crueldad cada vez mayores, incluyendo prácticas como el cobro de “derecho de piso” a familias simplemente por habitar sus viviendas, lo que calificó como una forma extrema de extorsión. Estas expresiones, dijo, evidencian que la violencia ya no se limita a actividades económicas o delictivas específicas, sino que se ha extendido a la vida diaria de la población. ()
El líder religioso insistió en que México enfrenta una situación alarmante de asesinatos, desapariciones y extorsiones, por lo que llamó a las autoridades y a la sociedad a no normalizar la violencia y a fortalecer acciones para recuperar la paz. También ha reiterado en otras ocasiones que la estrategia de seguridad no ha logrado frenar la expansión del crimen organizado en diversas regiones del país.