En México, cerca de un tercio de los residuos sólidos urbanos podría aprovecharse mediante procesos de reciclaje, reutilización o valorización. De acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el país genera más de 139 mil toneladas de residuos al día, de las cuales alrededor del 36 % corresponde a materiales con potencial de recuperación, mientras que otro 40 % son residuos orgánicos que también pueden transformarse en composta o energía. Sin embargo, gran parte de estos materiales termina en sitios de disposición final sin recibir tratamiento adecuado.
El diagnóstico más reciente sobre la gestión de residuos revela que únicamente 5 % de los desechos recibe algún tipo de tratamiento y que 72 % no pasa por procesos de valorización. Esta situación se relaciona con la insuficiente infraestructura disponible en el país, ya que existen pocas plantas de selección, compostaje y transferencia para atender el volumen de basura generado diariamente. Las autoridades ambientales advierten que el rezago limita el avance hacia un modelo de economía circular que permita aprovechar los materiales en lugar de desecharlos.
Especialistas y funcionarios consideran que mejorar la separación de residuos desde los hogares, fortalecer el reciclaje y ampliar la infraestructura de aprovechamiento son acciones clave para reducir la contaminación y disminuir la presión sobre los rellenos sanitarios. Además de los beneficios ambientales, el aprovechamiento de residuos puede generar nuevas cadenas productivas, empleos y oportunidades económicas asociadas a la recuperación de materiales y al desarrollo de una economía más sostenible.