El presidente de Donald Trump llegó a Europa para participar en la cumbre del Grupo de los Siete (G7), impulsado por el reciente anuncio de un acuerdo con Irán destinado a poner fin a meses de conflicto en Oriente Medio. La reunión, que se celebra en Francia, tendrá como uno de sus principales temas la estabilidad regional, la reapertura del estrecho de Ormuz y las repercusiones económicas derivadas de la guerra.
El acuerdo entre Washington y Teherán ha generado expectativas positivas en los mercados internacionales debido a la posible normalización del flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético mundial. Aunque ambas partes han expresado optimismo, aún quedan detalles por definir antes de la firma oficial prevista para los próximos días en Suiza.
Durante la cumbre del G7, los líderes también abordarán temas como la guerra en Ucrania, las relaciones con China, la inteligencia artificial y los desafíos de seguridad global. Analistas consideran que el encuentro servirá para evaluar el impacto del acuerdo con Irán y medir el estado de las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados occidentales en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas.