Una de las danzas zoques más representativas y místicas es la de San Roque, baile tradicional dedicado al santo, a quien se le considera sanador de los enfermos y guardián frente a las pestes, por ello solo tiene lugar una vez al año, mezclando la tradición católica con las costumbres del pueblo, señaló el antropólogo y miembro de esta comunidad, Juan Ramón Álvarez Vázquez.
“En el calendario agrícola y festivo de los zoques de Tuxtla tenemos ocho danzas, esas ocho danzas entre ellas está la de San Roque, tiene una fecha que se da sobre todo en el periodo de la canícula, entonces como existe el barrio de San Roque, existe la fiesta de San Roque, la cual es organizada por su barrio, entonces hay un contexto festivo, la danza es parte de, nosotros aunque no nos inviten de parte del patronato, nosotros vamos porque es una fiesta de barrio, es una fiesta del pueblo”.
Tan es así, que la danza sigue vigente, manteniendo viva la memoria cultural de la comunidad, se interpreta solamente el día 16 de agosto, el del santo patrono, pero ya comienza a ensayarse entre los grupos tradicionales para mantenerla viva.
“Cualquiera puede ir pero sobre todo llevar la danza que es ofrenda, también hay un compromiso con lo sagrado, con los ancestros, como es una danza que está dentro del calendario agrícola, se sabe que se sigue haciendo, tan vigente es que hay varios grupos que la bailan o que la organizan”.
Así, acompañada del tambor y el carrizo, en dos semanas será bailada, mientras los danzantes realizarán recorridos y visitas a distintas casas y barrios hasta llegar a la parroquia.
Notinúcleo / Alejandra Orozco Ardines