Mientras el salario mínimo en México se ubica en 9 mil 582 pesos mensuales durante 2026, miles de familias aseguran que el verdadero desafío es hacer que ese dinero alcance para cubrir alimentación, servicios y gastos del hogar.
De acuerdo con datos del INEGI, el costo de la canasta básica urbana supera los 4 mil 800 pesos por persona al mes, cifra que continúa incrementándose año con año.
La realidad se refleja en los testimonios de trabajadores chiapanecos. Una empleada de cafetería, que percibe mil 500 pesos semanales, reconoció que productos como la carne han dejado de ser una compra frecuente debido a su alto costo. Otros ciudadanos señalaron que han tenido que reducir gastos, buscar los precios más bajos y eliminar algunos productos que antes eran habituales en sus hogares.
Para familias numerosas, el gasto en despensa puede alcanzar hasta 8 mil pesos quincenales, siempre y cuando exista trabajo constante y estabilidad económica.
Aunque las cifras oficiales muestran una recuperación del salario mínimo, para muchas amas de casa y jefes de familia la situación sigue siendo complicada. La prioridad ya no es comprar lo que se desea, sino únicamente lo indispensable para que la comida no falte en la mesa.
Porque detrás de cada número existe una historia de esfuerzo, sacrificio y estrategias para lograr que el sueldo rinda hasta el final de la semana.