Testigos del operativo en el que murió el mexicano Lorenzo Salgado Araujo en Houston contradijeron la versión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al asegurar que la víctima no intentó atropellar a los agentes federales. De acuerdo con sus testimonios, los disparos ocurrieron cuando el vehículo ya estaba rodeado y no representaba una amenaza para los elementos de seguridad.
La versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional sostiene que Salgado utilizó su camioneta como un arma al intentar embestir a un agente durante el operativo, lo que habría motivado el uso de fuerza letal. Sin embargo, los acompañantes del mexicano afirman que los agentes dispararon desde un costado del vehículo y que ninguno se encontraba frente a la unidad al momento de los hechos.
El caso ha generado cuestionamientos debido a que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales, lo que dificulta esclarecer lo ocurrido. Además, se informó que Lorenzo Salgado no era el objetivo original del operativo, situación que ha incrementado las demandas de una investigación independiente y transparente.
Familiares, organizaciones de defensa de los migrantes y autoridades locales han exigido que se publiquen todas las pruebas disponibles y se determinen las responsabilidades correspondientes. La muerte del mexicano ha provocado indignación entre la comunidad latina de Houston, que reclama justicia y mayor rendición de cuentas en los operativos migratorios.