Investigadores lograron avistar tres ejemplares de vaquita marina durante una campaña de monitoreo en el Alto Golfo de California, además de registrar más de 40 encuentros acústicos de esta especie en peligro crítico de extinción. El operativo también permitió recolectar muestras de agua para buscar rastros de ADN ambiental y obtener más información sobre la presencia de estos mamíferos marinos.
La expedición se realizó entre el 19 y el 29 de mayo y estuvo marcada por condiciones climáticas complicadas, con fuertes vientos y oleaje elevado que dificultaron los avistamientos visuales. Aunque los especialistas no pudieron observar nuevamente a la vaquita conocida como “Frida”, los hidrófonos detectaron los característicos sonidos que emite la especie en la misma zona donde había sido registrada anteriormente.
Como parte del estudio, los científicos colocaron equipos acústicos en 80 sitios de monitoreo y recolectaron alrededor de 450 litros de agua para analizar señales genéticas dejadas por las vaquitas marinas. Estas muestras permitirán identificar la presencia de ejemplares mediante técnicas de ADN ambiental y complementar la información obtenida por los registros acústicos.
Especialistas y organizaciones de conservación destacaron la importancia de mantener estos esfuerzos de vigilancia para proteger a la marsopa mexicana, considerada el mamífero marino más amenazado del mundo. La campaña también incluyó la capacitación de jóvenes pescadores de San Felipe, Baja California, con el objetivo de fortalecer la participación comunitaria en la conservación de la especie.