La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que el informe preliminar de la necropsia practicada al tigre de Bengala “Kenzo” confirmó que el felino murió a consecuencia de un impacto de bala recibido durante el operativo de captura realizado el pasado 2 de julio en Tepetlaoxtoc, Estado de México. El estudio fue elaborado por especialistas de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM.
De acuerdo con el dictamen, la causa de muerte fue una broncoaspiración de sangre provocada por hemorragias derivadas de un disparo que ingresó por la región del párpado superior derecho y atravesó el paladar blando. El informe también documentó otras lesiones compatibles con proyectiles de arma de fuego, además de una herida lacerante de 11 centímetros en la cola del ejemplar.
La Profepa señaló que el análisis corresponde únicamente al estudio macroscópico y que la UNAM entregará un diagnóstico definitivo una vez concluido el examen histopatológico, el cual permitirá conocer con mayor detalle las lesiones a nivel microscópico cuando se reanuden las actividades académicas tras el periodo vacacional.
Kenzo, un tigre macho de aproximadamente dos años de edad, pesaba 116.2 kilogramos y medía 2.36 metros de longitud. El felino escapó de un centro privado de resguardo, lo que originó un operativo de búsqueda que concluyó con su captura, aunque murió mientras recibía atención veterinaria tras ser herido de bala. La Semarnat y la Profepa reiteraron su compromiso con la protección de la vida silvestre y el seguimiento de las investigaciones sobre el caso.