La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que la emergencia provocada por los sismos registrados el 24 de junio en Venezuela continúa en una fase crítica, debido a las múltiples necesidades humanitarias y sanitarias que persisten en las zonas afectadas. El organismo señaló que, aunque las labores de rescate avanzan, la situación sigue siendo compleja para miles de personas damnificadas.
La OPS alertó que la interrupción de los servicios de salud, la escasez de agua potable y las deficiencias en saneamiento aumentan el riesgo de brotes de enfermedades. Además, los refugios temporales enfrentan problemas de hacinamiento y requieren mayores recursos para atender a la población desplazada.
El organismo internacional también destacó la necesidad de reforzar la atención médica, garantizar el suministro de medicamentos y fortalecer la vigilancia epidemiológica para prevenir complicaciones de salud pública. Asimismo, pidió mantener la coordinación entre las autoridades venezolanas y los equipos de ayuda internacional para acelerar la respuesta a la emergencia.
Mientras continúan las labores de remoción de escombros y recuperación de víctimas, la OPS insistió en que la recuperación del país requerirá apoyo sostenido durante los próximos meses. La organización subrayó que, además de reconstruir la infraestructura dañada, será indispensable restablecer los servicios básicos y atender las necesidades de las comunidades afectadas.