En el marco del Día Internacional del Tatuaje, artistas del estado destacan que esta práctica ha dejado de ser vista únicamente como un estigma social para consolidarse como una expresión artística, cultural e incluso de identidad personal. Aunque reconocen que aún persisten prejuicios, aseguran que cada vez más personas valoran el tatuaje como una forma de contar historias y portar las raíces en la piel.
Arnold García, tatuador chiapaneco con cinco años de trayectoria, explicó que su camino comenzó gracias al parkour y que, desde entonces, ha construido su carrera de manera autodidacta, perfeccionando su técnica al lado de otros artistas dentro y fuera del estado.
“Mi trayectoria dentro del tatuaje ha sido asombrosa, aunque un poco austera. Me he mantenido autodidacta, viajando para aprender de otros artistas y fortaleciendo poco a poco los cimientos de esta profesión.” El artista señaló que actualmente el tatuaje ha evolucionado gracias al acceso a la información y a las redes sociales, permitiendo que la sociedad normalice cada vez más esta expresión. A pesar de ello, reconoció que aún existen casos de discriminación, principalmente hacia personas que portan tatuajes visibles o pertenecen a determinados estilos urbanos.
Para Arnold , el tatuaje también representa una oportunidad para proyectar la riqueza cultural de Chiapas. Su trabajo se inspira en elementos de la ornamentación zoque, fusionándolos con influencias contemporáneas para crear diseños únicos. Recordando que quienes desean tatuarse a acudir con profesionales, ya que, además del aspecto artístico, se trata de un procedimiento que requiere estrictas medidas de higiene y conocimientos especializados para proteger la salud.
En Chiapas, la cultura del tatuaje continúa creciendo, impulsada por nuevos estudios, artistas emergentes y una generación que encuentra en la tinta una forma de expresar su historia, su identidad y su vínculo con las raíces del estado