El gusano barrenador del ganado continúa extendiéndose en Chihuahua y ya afecta a 33 de los 67 municipios del estado. De acuerdo con información del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), desde el 13 de julio se han contabilizado 148 contagios, de los cuales 82 permanecen activos. La expansión de la plaga representa un nuevo desafío para las autoridades sanitarias y el sector ganadero
El primer caso fue detectado en un becerro de Hidalgo del Parral, en la zona sur del estado, lo que llevó a la Secretaría de Desarrollo Rural a implementar un protocolo para regular la movilización de ganado. El objetivo fue evitar que la infestación avanzara hacia municipios del norte que hasta entonces eran considerados zonas limpias. Sin embargo, la presencia de casos se ha extendido a diversas regiones de Chihuahua.
Según el reporte epidemiológico con corte al 15 de agosto, Matamoros concentra 13 casos activos, seguido de Coronado con nueve, mientras que Balleza registra cinco y Jiménez y Rosales cuatro cada uno. También se reportan contagios en municipios como Aldama, Allende, Camargo, Chihuahua, Delicias e Hidalgo del Parral, entre otros. Ciudad Juárez aparece entre las demarcaciones donde recientemente se detectó el primer caso.
Ante el avance de la plaga, las medidas de vigilancia y control sanitario cobran especial importancia para contener su propagación y reducir las afectaciones al ganado. La situación también genera preocupación económica para los productores, debido a las restricciones y riesgos asociados a la movilización y comercialización de animales. Chihuahua enfrenta así el reto de frenar la expansión del gusano barrenador y proteger las zonas que aún permanecen libres de la enfermedad.