Los recientes sismos registrados en distintas partes del mundo han vuelto a poner sobre la mesa una pregunta: ¿qué tan preparados estamos ante un movimiento grande? En Chiapas, donde la actividad sísmica es constante, Protección Civil advierte que la prevención comienza mucho antes de que suene una alarma.
La recomendación es contar con un Plan Familiar de Protección Civil, pero también establecer protocolos en escuelas, edificios públicos, empresas y espacios privados.
La capacitación, señalan las autoridades, es una de las principales herramientas para reducir riesgos durante una emergencia.
Otro elemento fundamental son los sistemas de alerta sísmica. En Tuxtla Gutiérrez existen sistemas instalados tanto en espacios públicos como en escuelas y sectores privados; sin embargo, su funcionamiento depende también de algo tan básico como el mantenimiento.
Además, las alarmas no necesariamente se activan ante cualquier movimiento. De acuerdo con Protección Civil, algunos sistemas están calibrados para ser perceptibles ante movimientos de determinada intensidad, con el objetivo de evitar falsas alarmas y molestias ocasionadas por movimientos menores o réplicas.
En la capital chiapaneca ya existen puntos equipados con sistemas de alerta, aunque la cobertura todavía no es total y se trabaja para ampliar la conexión de estos mecanismos.
Pero ante la preocupación de quienes se preguntan si un sismo podría repetirse en una fecha específica, las autoridades son claras: los sismos no pueden predecirse con certeza.
Chiapas registra actividad sísmica prácticamente todos los días. Algunos movimientos son imperceptibles y otros pueden sentirse con mayor intensidad. Por ello, hablar de fechas específicas o asegurar que un terremoto ocurrirá nuevamente en determinado mes no tiene sustento.
Los sismos no pueden evitarse ni anunciarse con anticipación. Lo que sí puede hacerse es reducir sus consecuencias. Conocer las rutas de evacuación, identificar zonas seguras, preparar una mochila de emergencia, establecer un punto de reunión y contar con un plan familiar puede marcar la diferencia.
Notinúcleo / Víctor Pérez