La contaminación atmosférica representa un grave problema de salud pública en México, pues está asociada con más de 61 mil muertes prematuras al año, de acuerdo con datos retomados por el Instituto de Recursos Mundiales (WRI México). De ese total, más de 5 mil 800 corresponderían a la Ciudad de México.
La exposición constante a contaminantes puede provocar diversos daños a la salud, entre ellos afectaciones en la función pulmonar, agravamiento del asma y de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, además de aumentar el riesgo de cáncer de pulmón y problemas cardiovasculares. El impacto de la mala calidad del aire también puede variar de acuerdo con las condiciones de vulnerabilidad y el lugar donde viven las personas.
WRI México señala que ciudades como Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara mantienen niveles de partículas PM2.5 por encima de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Ante esta situación, la organización impulsa un proyecto de 36 meses que busca estudiar la relación entre contaminación, cambio climático, movilidad y salud pública, con especial atención en la electromovilidad dentro de la Zona Metropolitana del Valle de México.
El proyecto pretende generar evidencia científica para identificar medidas que permitan reducir simultáneamente las emisiones contaminantes y los efectos del cambio climático. Entre sus líneas de trabajo se encuentran la modelación de la calidad del aire, la evaluación de impactos en la salud y el análisis de los beneficios de electrificar.