Rusia realizó durante la noche un intenso ataque con misiles y drones contra Kiev y otras ciudades de Ucrania, dejando más de 20 personas heridas. De acuerdo con las autoridades ucranianas, el ataque incluyó misiles balísticos, misiles de crucero y cerca de 160 drones. En la capital, las sirenas de alerta y los sistemas de defensa aérea permanecieron activos durante buena parte de la noche.
La ofensiva también generó preocupación en Polonia debido a la cercanía de los ataques con su frontera. Las autoridades polacas movilizaron aviones de combate y reforzaron la vigilancia de su espacio aéreo, aunque posteriormente informaron que no se registró ninguna violación de su territorio. Dos aeropuertos suspendieron temporalmente sus operaciones como medida preventiva ante la situación.
Los ataques ocurrieron después de que la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobara una legislación que contempla nuevas sanciones y aranceles para aumentar la presión económica sobre Rusia por la guerra en Ucrania. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, consideró que estas medidas podrían contribuir a presionar a Moscú para poner fin al conflicto, mientras que el Kremlin señaló que las nuevas sanciones dificultarían las posibilidades de alcanzar un acuerdo de paz.
Además de los daños registrados en Kiev, se reportaron víctimas y afectaciones en otras zonas de Ucrania. Un ataque contra un buque con bandera de Tanzania que se dirigía a un puerto ucraniano provocó la muerte de su capitán y dejó heridos a tres tripulantes. También hubo personas heridas en el puerto de Odesa y en Zaporiyia, donde una planta siderúrgica fue atacada nuevamente.