En pleno centro de Tuxtla Gutiérrez, una de las celebraciones religiosas más antiguas de la capital chiapaneca vuelve a reunir a familias y visitantes. Se trata de la fiesta del Señor del Calvario, una tradición que, de acuerdo con sus participantes, tiene más de 200 años de historia y permanece viva entre generaciones.
El Templo Expiatorio del Señor del Calvario, cuyos orígenes se remontan al siglo XVI, es el escenario de esta celebración que forma parte de la identidad del barrio.
María del Pilar Jiménez Velasco, vecina del Barrio El Calvario, ha dedicado 60 años de su vida al servicio del templo, convirtiéndose en testigo de cómo esta tradición continúa reuniendo a distintas generaciones.
“Yo soy calvareña, soy del barrio del Calvario. Entonces, de aquí nací, aquí me voy a morir, aquí estoy dando mi servicio. Tiene 60 años que estoy acá sirviéndole al Señor”.
La celebración se desarrolla del 10 al 22 de octubre, con actividades culturales, presentaciones de marimba, teatro, artesanías y gastronomía tradicional. El día principal será el 22 de octubre, mientras que el 21 se tiene programada una ceremonia de coronación.
La devoción también ha trascendido las fronteras de Chiapas. De acuerdo con los organizadores, el templo recibe visitantes de otros países, quienes llegan para participar en la celebración y entregar ofrendas.
Entre música, tradición y expresiones de fe, la fiesta del Señor del Calvario mantiene viva una parte de la historia de Tuxtla Gutiérrez, recordando que las celebraciones de sus barrios también son parte de la identidad cultural de la capital chiapaneca.
Notinúcleo / Víctor Pérez