El cambio climático y el fenómeno de El Niño representan una creciente amenaza para las costas mexicanas, debido al aumento de la temperatura de los océanos, el fortalecimiento de los huracanes y la erosión de las playas.
Así lo advirtió Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), quien señaló que estos fenómenos están provocando afectaciones en diversos territorios del país y poniendo en riesgo los ecosistemas marinos.
Durante el Seminario Interinstitucional Justicia Climática y Ambiental, realizado en la Universidad Iberoamericana, la funcionaria destacó que estados como Quintana Roo, Yucatán y Nayarit enfrentan la pérdida de zonas de playa. Como ejemplo, mencionó el caso de Punta Paraíso, Nayarit, donde un inmueble ubicado demasiado cerca del mar presenta riesgos de derrumbe debido a la erosión costera, por lo que se determinó que deberá demolerse parte de su estructura.
Bárcena también advirtió sobre los efectos de la construcción inmobiliaria en las zonas federales marítimo-terrestres, ya que algunas edificaciones han invadido espacios naturales e incluso limitado el acceso público a las playas.
Ante esta situación, subrayó que México necesita fortalecer sus medidas de adaptación al cambio climático, proteger los manglares y otros ecosistemas, garantizar el acceso al agua y preparar la infraestructura para enfrentar fenómenos meteorológicos cada vez más intensos.
Como parte de las acciones para atender esta problemática, el gobierno mexicano prepara el Plan Nacional de Adaptación y una plataforma digital denominada ADAPTAMX, que permitirá identificar los riesgos climáticos en cada municipio y consultar medidas preventivas frente a inundaciones, sequías y otros fenómenos.
La secretaria enfatizó que la crisis climática también es un asunto de justicia social, pues las comunidades más vulnerables suelen sufrir las consecuencias más graves. Por ello, llamó a impulsar políticas públicas que permitan anticiparse a los riesgos y proteger tanto a la población como al medio ambiente.