Aprender a leer y escribir es apenas el primer paso. En Chiapas, el desafío también está en lograr que jóvenes y adultos comprendan lo que leen, desarrollen el pensamiento crítico y utilicen esos conocimientos en su vida cotidiana.
Aunque programas como Chiapas Puede han permitido que miles de personas se acerquen por primera vez a la lectura, promotores educativos advierten que la alfabetización debe acompañarse de estrategias para fortalecer la comprensión lectora.
Leer permite conocer nuevas ideas, interpretar información y tomar decisiones. Por ello, también se plantea la necesidad de impulsar estrategias especiales para acercar a los jóvenes a la lectura.
El reto es mayor en comunidades indígenas y localidades alejadas, donde el acceso a libros, materiales educativos y espacios de lectura continúa siendo limitado.
Como parte de los avances de Chiapas Puede, se informó que más de 250 mil personas han recibido atención mediante el programa, mientras continúan los esfuerzos para ampliar las oportunidades educativas.
El desafío no termina al aprender las primeras letras: también consiste en lograr que la lectura se convierta en una herramienta para comprender el entorno y abrir nuevas oportunidades.
Notinúcleo / Víctor Pérez