El acoso escolar es un tema que se ha ido visibilizando cada vez más, sin embargo, ocurre en entornos que muchas veces no son tan públicos y por eso hay que analizar la conducta de los niños, niñas y adolescentes, señaló la terapeuta Violeta Corzo.
A veces sucede en los salones, a veces en espacios como el recreo, en los pasillos, en los baños incluso, y en grupos de WhatsApp también o directamente por mensajes de WhatsApp, la conducta de burla, de acoso y sobre todo, si se identifica esta conducta, si hay un reporte de la conducta, poner mayor atención, pero también en casa estar atentos del cambio de conducta”
Es decir, si se observa que el niño o niña se aísla, está más en su cuarto, hay un cambio en el estado de ánimo, deja de hablar, hay silencios, estos cambios de conducta son indicadores de que algo está pasando y orillan a los padres a acercarse a las autoridades escolares.
“Preguntar, ir a la escuela, supervisar, porque los padres tenemos esta responsabilidad de supervisar las conversaciones de los niños, niñas y nuestros adolescentes, o tener un control parental, cuestiones así y mantener mayor comunicación con nuestros hijos, hijas en este sentido de qué está pasando, en los entornos escolares, cómo te fue, abrirnos a la comunicación, al diálogo, a la escucha activa con los menores”
Datos de la UNESCO, revelan que 1 de cada 3 estudiantes se ven afectados mensualmente por este fenómeno, así como 1 de cada 10 lo ha padecido en el entorno digital, por lo que hay que abundar más en la prevención y atención de estos casos.
Notinúcleo / Alejandra Orozco Ardines