Unos 800 migrantes, en su mayoría de origen hondureño, ingresaron a México por la frontera con Guatemala, luego de caminar durante al menos tres días desde Honduras.
El contingente cruzó por el municipio de Suchiate la tarde-noche de este viernes y comenzó su avance por la carretera internacional con rumbo a Tapachula.
De acuerdo con los propios integrantes, el objetivo del grupo es llegar a la Ciudad de México, Monterrey y posteriormente a Estados Unidos, donde esperan encontrar mejores condiciones de vida.
Los migrantes atribuyen su salida de Honduras a la inseguridad, la corrupción y la falta de oportunidades laborales, factores que, aseguran, los obligaron a abandonar sus hogares y emprender el viaje a pie, en muchos casos acompañados de sus familias.
Tras ingresar a territorio mexicano, el grupo avanzó de manera organizada, con la intención de descansar y reagruparse en Tapachula antes de continuar su trayecto hacia el centro y norte del país.
Notinúcleo / Pamela Hernández