La selección de Argentina fue objeto de críticas tras la final del Mundial 2026, luego de que varios de sus jugadores permanecieran de espaldas mientras España levantaba la Copa del Mundo. La imagen se volvió viral y generó un intenso debate en redes sociales y medios internacionales, donde algunos interpretaron la acción como una falta de respeto hacia el nuevo campeón.
Sin embargo, una revisión del reglamento oficial de la FIFA demostró que la selección argentina no incumplió ninguna norma durante la ceremonia de premiación. El protocolo establece el orden de entrega de medallas y trofeos, pero no obliga al equipo subcampeón a observar el momento en que el campeón levanta la Copa ni a permanecer de frente al podio.
De acuerdo con el reglamento, la única obligación de los subcampeones es recibir y conservar sus medallas durante la ceremonia oficial. No existe un artículo que indique la posición en la que deben permanecer los jugadores una vez concluida esa parte del protocolo, por lo que la conducta de los futbolistas argentinos no constituye una infracción.
Aunque la acción provocó opiniones divididas entre aficionados y analistas deportivos, la FIFA no tiene fundamentos reglamentarios para imponer una sanción por ese comportamiento. El episodio quedó como una polémica de carácter deportivo y de percepción pública, más que como una violación de las normas que regulan la ceremonia de premiación del Mundial.