Los vehículos eléctricos comienzan a ganar presencia en Chiapas, pero su expansión plantea una pregunta importante: ¿están preparadas las instalaciones eléctricas para atender esta nueva demanda?
Aunque ya existen puntos de recarga particulares y comerciales, Humberto Rico Álvarez, presidente de Asociación de Constructores de Obras Electromecánicas del Estado de Chiapas, advirtió que instalar estos equipos requiere cumplir normas de seguridad para evitar riesgos a los usuarios y sobrecargas en las instalaciones.
El crecimiento de los vehículos eléctricos ya se refleja en las cifras nacionales. De acuerdo con datos de la Electro Movilidad Asociación, durante el primer semestre de 2026 se comercializaron 53 mil 430 vehículos eléctricos, híbridos conectables y de rango extendido, un incremento del 22 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
Además, para junio de 2026, México contaba con 60 mil 934 posiciones de recarga públicas y privadas, una cifra que incluye instalaciones domésticas.
Sin embargo, uno de los principales desafíos se encuentra precisamente en los hogares, pues los cargadores domésticos pueden representar un consumo importante de energía y requieren instalaciones adecuadas.
Rico Álvarez explicó que, antes de colocar un cargador, es necesario revisar la capacidad eléctrica del inmueble y cumplir con los procedimientos correspondientes ante la Comisión Federal de Electricidad.
A esto se suma la necesidad de fortalecer las redes de distribución para responder al incremento de la demanda de energía.
Aunque la oferta de puntos de recarga comienza a extenderse hacia el sureste mexicano, todavía no se cuenta en esta información con una cifra específica de cuántas electrolineras operan en Chiapas.
El avance de la electromovilidad representa nuevas oportunidades para el transporte, pero también plantea el desafío de contar con suficientes puntos de carga, instalaciones seguras y una infraestructura eléctrica preparada para el futuro.
Notinúcleo / Víctor Pérez