A partir de este martes 3 de noviembre, el uso de celulares y dispositivos electrónicos personales queda restringido durante toda la jornada escolar en planteles de educación básica, tanto públicos como particulares.
La medida aplica en preescolar, primaria y secundaria, y busca reducir distracciones y fortalecer la convivencia entre estudiantes, señaló Salvador Pérez González, director de la escuela primaria Juan Benavides, en Tuxtla Gutiérrez.
“En un momento dado que un niño se traiga un celular, pues le llamamos al padre de familia […] poderlo apagar, poderlo tener aquí en la dirección mientras el padre de familia viene y lo recoge”.
El director explicó que la restricción no significa dejar incomunicados a los alumnos. Ante una emergencia, los docentes y la dirección pueden contactar directamente a madres, padres o tutores mediante los números registrados en las fichas de identidad de cada estudiante.
Incluso madres de familia también compartieron su postura y consideraron que limitar el uso de estos dispositivos puede ayudar a que niñas y niños se concentren en sus actividades escolares.
“Yo lo veo muy bien, la verdad, porque hay niños que no lo utilizan para el bien. Hay niños que utilizan plataformas que no deberían de utilizar y pues también como padres, ver qué están haciendo, en qué aplicaciones se están metiendo”.
La regulación contempla excepciones para actividades educativas previamente programadas, emergencias personales y necesidades de salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión.
En preparatorias y bachilleratos, cada plantel establecerá sus propias reglas mediante acuerdos con su comunidad educativa. En universidades se promoverá el uso responsable y seguro de la tecnología, respetando la autonomía de cada institución.
La medida no busca dejar a los estudiantes sin comunicación, sino establecer límites al uso de dispositivos durante las actividades escolares, con la participación de docentes y familias.
Notinúcleo / Víctor Pérez