Las finanzas públicas en Chiapas enfrentan un escenario de permanente tensión estructural. Mientras el gasto público devengado continúa al alza impulsado por mayores requerimientos operativos y sociales, el estado mantiene una alta dependencia de los recursos federales, reflejando los retos financieros que obstaculizan la autonomía económica de la entidad, los reportes de cierre de ejercicio fiscal indican que el gasto público devengado en Chiapas ascendió a 146 mil 055 millones de pesos, cifra que representó un incremento del 7.2% en términos reales respecto al año anterior y superó en un 10.7% lo originalmente presupuestado.
Antonio Moreno, integrante del Colegio de Contadores Públicos de Chiapas, señala que este desequilibrio donde el gasto social y operativo crece a ritmos acelerados presiona fuertemente las arcas estatales, obligando a una dependencia constante de los fondos de la federación y limitando la inversión propia en infraestructura productiva de alto impacto.
La tasa de empleo informal se mantiene elevada, afectando al 76.9% de los trabajadores en el estado, quienes carecen de prestaciones sociales o vínculos laborales formales.
El especialista coincide en que, para sanear las finanzas locales a mediano plazo, será necesario detonar estrategias de formalización económica, mejorar la recaudación fiscal local y optimizar la eficiencia del gasto público, garantizando que cada peso ejercido tenga un retorno medible en el bienestar de las familias chiapanecas.
Notinúcleo / Juan Jesús Toledo