A pesar de los esfuerzos institucionales por dinamizar la economía nacional mediante esquemas de pagos electrónicos y el impulso de herramientas digitales, en estados como Chiapas la transición hacia los cobros financieros sin efectivo avanza a un ritmo lento. La alta informalidad comercial, los desafíos en infraestructura tecnológica y la desconfianza histórica hacia el sistema bancario configuran una barrera compleja de superar.
Antonio Mayorga, especialista financiero, aseguró que en las regiones urbanas y rurales de la entidad, el efectivo se mantiene como el rey indiscutible de las transacciones cotidianas. Pequeños comercios, mercados públicos y prestadores de servicios locales continúan priorizando el dinero físico por encima de las terminales punto de venta o las transferencias mediante códigos QR.
Ante este panorama, iniciativas recientes impulsadas a nivel federal como la propuesta de la Ley de Economía Digital y el fortalecimiento de alternativas sin comisión como CoDi para dispositivos móviles buscan simplificar los cobros electrónicos en pequeños establecimientos. No obstante, especialistas señalan que la efectividad de estas medidas en entidades con rezago financiero dependerá de una estrategia de arraigo local que vaya más allá de la normatividad.
Notinúcleo / Juan Jesús Toledo