El programa de desarme voluntario del gobierno federal ha recibido 525 armas, 93 de ellas armas largas, desde que se puso en marcha el 10 de enero, tanto en la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, en Acapulco y Chilpancingo en Guerrero.
Así lo dio a conocer la directora de vinculación con organizaciones de la sociedad civil de la Secretaría de Gobernación, Carmina Ceballos, al participar en el foro ‘Que se arme el desarme’.
“Ya tuvimos tres jornadas y recibimos 525 armas, de estas 433 son cortas y 92 largas, aquí lo que quisiera destacar es que vienen de la población civil…. Y lo que genera mucha reflexión es que se tengan este tipo de cosas en los domicilios como granadas, fusiles, diferentes cosas que llegan ahí que no deberían estar en una casa”, dijo.
En su intervención, explicó que la Secretaría de Gobernación lleva a cabo esta estrategia con el fin de combatir la inseguridad atendiendo las causas que la generan.
Recordó que es una estrategia que inició en la capital del país obteniendo buenos resultados.
“Esta acción busca que la población canjee de manera voluntaria y anónima su arma de fuego por dinero en efectivo, sin seguir ninguna investigación del origen de las armas, ya que lo que se trata es evitar que se tengan en casa este tipo de artefactos”.