Derivado de la confusión que existe entre los jóvenes respecto a los juegos que terminan en delitos o muchas veces en el suicidio, Luis Guillen, neurolingüista manifestó que es fundamental que los padres de familia vigilen a sus hijos para reorientarlos en las actividades que realizan de manera cotidiana
En ese sentido, manifestó que es en esta etapa donde se realizan acciones y muchas veces sin medir las consecuencias de los actos. Además, compartió algunas cifras del 2014 que indican que en todo el país se cometieron 13 mil 960 delitos por adolescentes. El también comunicólogo agregó que, de estos casos, 539 fueron homicidios.
Asimismo, opinó que es necesario invertir más en la salud mental en las mismas instituciones, pero también en el núcleo familiar, porque generalmente, los principales problemas vienen desde el hogar.
Luis Guillen opinó que el tema de la crisis económica o social puede ser un factor para llevar a cabo estos delitos, sin embargo, no es la única condicionante porque se han conocido casos de personas que cuentan con una solvencia económica pero que han incurrido en casos de secuestros.
Recomendó a la ciudadanía enseñar a las nuevas generaciones de las consecuencias que genera realizar de una u otra forma cualquier actividad, por lo que también es fundamental que desde la primaria se implementen materia orientadas al civismo, las cuales han ido en decadencia.