Frente a los retos climáticos y la urgencia de diversificar la economía regional, Chiapas avanza paulatinamente hacia un modelo de desarrollo sostenible. Aunque el camino aún enfrenta grandes desafíos estructurales, iniciativas enfocadas en el reciclaje, el aprovechamiento de energías limpias y la construcción sustentable comienzan a ganar terreno en municipios clave de la entidad, transformando la manera en que el estado produce, consume y habita su territorio.
Ruber Trujillo Samayoa, especialista e investigador en reciclaje y energías limpias en la entidad señalan que una vivienda diseñada bajo criterios de ventilación natural, orientación estratégica y uso de materiales térmicos locales puede lograr una reducción de entre el 20% y el 40% en el consumo de energía eléctrica principalmente derivada del uso menor de aires acondicionados.
Iniciativas universitarias y pequeñas cooperativas en ciudades como Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas y Tapachula impulsan campañas de recolección de PET y manejo de residuos orgánicos para frenar el impacto en ríos y vertederos municipales, en donde también realizar investigaciones para poder convertirlos en material para la construcción o aditamentos para el uso adecuado y la conservación del medio ambiente.
Notinúcleo / Juan Jesús Toledo