Tras el terremoto de 7.4 ocurrido el pasado 17 de julio en las costas de Chiapas, un geofísico chiapaneco ha advertido que la región continúa en un proceso de ajuste tectónico, por lo que advierte sobre otro sismo de gran magnitud que se podría presentar en el estado, sin embargo, cabe recordar que los sismos no se pueden predecir, por lo que no hay que caer en alarma ni sensacionalismo, señaló la vulcanóloga Silvia Ramos.
“Son súbitos, no hay hasta ahorita una forma de poderlos predecir, dónde, cuándo, ni de qué magnitud van a ocurrir, decíamos, hay una cantidad entre 200 y 300 sismos que ocurren cada mes en Chiapas, pero estos sismos muy raramente han sido de estas magnitudes como el terremoto ocurrido en 2017”
La especialista recordó que vivimos en una zona naturalmente sísmica, al converger tres placas en el territorio: la Placa de Cocos, la de Norteamérica y la Del Caribe, por lo que los sismos son esperados, y no han sido tan catastróficos debido a las condiciones del terreno y las edificaciones.
“Vivimos en una región evidentemente sísmica, eso como ciudadanía lo tenemos que reconocer y si no lo hemos reconocido tenemos que entenderlo, que nuestros temores en lugar de generar una inmovilización generen más bien una reacción adecuada en el momento, pero también toda esta parte que se hace mucho énfasis, en la parte preventiva saber dónde estamos ubicados, si es más sísmica la región Costa, la región Sierra, pero la región centro no quiere decir que no estemos afectados, la mayor parte de los efectos de los sismos no solo es la cantidad, sino también la calidad constructiva de nuestras edificaciones”
Por ello, la recomendación es siempre contar con una mochila de emergencia y un plan familiar, ante este o cualquier otro fenómeno natural que pudiera ocurrir.
Notinúcleo / Alejandra Orozco Ardines