La extracción y venta de agua mediante pipas es una actividad permitida en México, pero únicamente cuando quienes la realizan cuentan con un título de concesión otorgado por la autoridad federal. Autoridades encargadas de vigilar el uso de las aguas nacionales señalaron que operar sin este permiso constituye una irregularidad que puede derivar en sanciones económicas e incluso en denuncias penales.
Explicaron que a través de visitas de inspección se verifica que las personas o empresas que extraen agua de pozos o corrientes superficiales cumplan con la Ley de Aguas Nacionales. En caso de detectar aprovechamientos sin concesión, se inicia un procedimiento administrativo y, de confirmarse la falta, pueden aplicarse multas elevadas, además de presentar denuncias ante la Fiscalía correspondiente.
Las autoridades destacaron que el objetivo es mantener un control de los volúmenes de agua extraídos para conocer la disponibilidad real en cuencas y acuíferos, ya que las extracciones clandestinas dificultan la planeación y el manejo sustentable del recurso hídrico.
Asimismo, recordaron que la ciudadanía puede denunciar de manera anónima el uso ilegal del agua, descargas contaminantes en cuerpos de agua nacionales o la ocupación irregular de zonas federales. Las denuncias pueden realizarse a través del portal digital habilitado para este fin o directamente ante las oficinas correspondientes, presentando evidencias y la ubicación exacta del sitio denunciado.
Notinúcleo / Víctor Pérez