Cuba y Estados Unidos protagonizaron un enfrentamiento en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) durante el debate sobre el embargo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a la isla. La discusión evidenció las profundas diferencias entre ambos gobiernos y la tensión que persiste en sus relaciones diplomáticas.
El representante estadounidense ante la ONU, Michael Waltz, pidió a los países miembros votar en contra de la resolución que busca poner fin al bloqueo.
Además, acusó al gobierno cubano de desviar recursos destinados a la población y presentó información sobre presuntos bienes de lujo de integrantes de la dirigencia cubana.
En respuesta, la delegación cubana interrumpió el discurso mediante una moción de orden y rechazó las declaraciones estadounidenses, al considerarlas falsas y ofensivas.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, también cuestionó la actuación de Waltz y le pidió respetar las normas de procedimiento de la Asamblea General. Por su parte, el diplomático estadounidense negó que su país amenazara a otras naciones para influir en la votación.
La ONU tiene prevista la votación de la resolución contra el embargo para el miércoles 28 de octubre de 2026. Cuba sostiene que las sanciones perjudican su economía, el abastecimiento de productos y sus relaciones comerciales internacionales, mientras que Estados Unidos defiende su postura y responsabiliza al gobierno cubano de los problemas económicos de la isla. El resultado del debate será relevante para conocer el respaldo internacional a la exigencia de terminar con el bloqueo.