Seis personas fueron acusadas en Massachusetts, Estados Unidos, por su presunta participación en una red dedicada a organizar matrimonios falsos para obtener beneficios migratorios de manera fraudulenta.
De acuerdo con las autoridades federales, la organización facilitaba uniones simuladas entre ciudadanos estadounidenses y extranjeros con el propósito de presentar solicitudes de regularización migratoria como si se tratara de relaciones legítimas.
La investigación señala que el presunto líder habría mantenido este esquema durante más de una década y obtenido ganancias millonarias.
Según las indagatorias, el grupo cobraba a los inmigrantes por conseguirles parejas estadounidenses dispuestas a participar en matrimonios simulados. Posteriormente, los involucrados preparaban documentación para aparentar que existía una relación real, mediante fotografías de ceremonias de boda, reuniones sociales y actividades cotidianas.
Estos materiales eran utilizados como supuestas pruebas para respaldar las solicitudes presentadas ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), con el objetivo de obtener un estatus migratorio legal.
La investigación también incluye grabaciones de audio y video en las que el presunto organizador hablaba sobre las dificultades que representaban los cambios en las políticas migratorias estadounidenses.
De acuerdo con la acusación, el grupo buscaba adaptar sus procedimientos ante el endurecimiento de los controles y aprovechaba la información sobre programas de apoyo a inmigrantes en Massachusetts. Las autoridades sostienen que estas acciones formaban parte de un mecanismo organizado para ocultar el carácter fraudulento de los matrimonios y obtener beneficios económicos.
Los seis acusados enfrentan cargos relacionados con el presunto fraude matrimonial y la facilitación de la permanencia irregular de extranjeros en Estados Unidos.