David J. Rush, exfuncionario de alto rango de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), se declaró culpable en Virginia de fraude electrónico por utilizar su posición y fondos del gobierno estadunidense para obtener beneficios personales. De acuerdo con documentos judiciales, Rush creó un supuesto programa gubernamental altamente confidencial para justificar operaciones inexistentes y desviar recursos públicos. El fraude ocasionó pérdidas aproximadas de 194 millones de dólares al gobierno de Estados Unidos.
Parte de los recursos fueron utilizados para adquirir propiedades de lujo en Florida y cientos de lingotes de oro. Las autoridades señalan que Rush ordenó transferir alrededor de 145 millones de dólares a una sociedad creada bajo sus instrucciones, dinero que posteriormente fue destinado a la compra de cuatro propiedades en Palm Beach y Hobe Sound. También obtuvo cerca de 300 lingotes de oro, cuyo valor aproximado era de 46 millones de dólares, además de otros artículos de lujo.
El caso también reveló que Rush proporcionó información a un funcionario de un gobierno extranjero sobre la identidad de una fuente secreta del gobierno estadunidense. Asimismo, las autoridades descubrieron que había mentido sobre su formación académica y experiencia militar para conseguir y mantener su puesto. Durante un registro en su vivienda, el FBI encontró aproximadamente 2 millones de dólares en efectivo y unos 35 relojes de lujo, además de los lingotes de oro.
Rush, de 49 años, enfrenta una pena máxima de 20 años de prisión por el delito de fraude electrónico. El juez Michael Nachmanoff tiene previsto dictar sentencia el 28 de enero en Alexandria, Virginia. La CIA informó que remitió el caso al FBI después de una investigación interna y su director, John Ratcliffe, afirmó que Rush abusó de su cargo y traicionó la confianza pública.