Combativa, retadora, sarcástica, coqueta, la expresidenta Cristina Kirchner, que ha provocado amor y odio entre los argentinos, se salvó de un ataque con arma de fuego este jueves, en momentos en que concluye un juicio en su contra por presunta corrupción.
Cristina permanece con vida porque, por una razón todavía no confirmada técnicamente, el arma que contaba con cinco balas no se disparó pese a haber sido gatillada”, reveló el presidente Alberto Fernández, quien calificó al incidente como “el más grave” desde la restauración democrática de 1983.
Con 69 años, vicepresidenta desde 2019 y dos veces presidenta entre 2007 y 2015, Kirchner ha sido acusada de corrupción en el otorgamiento de licitaciones de la obra pública en la provincia de Santa Cruz (sur), su cuna política. La Fiscalía pidió la semana pasada que sea condenada a doce años de prisión, además de su inhabilitación política perpetua.
La semana próxima comenzarán los alegatos de la defensa en el juicio oral en el que también están acusadas otras doce personas.
Desafiante, Kirchner, quien también preside el Senado, replicó en un apasionado discurso que la justicia busca proscribirla y perseguir al peronismo.
Como efecto inmediato, sus seguidores se congregaron a las puertas de su residencia, en el elegante barrio de Recoleta, en Buenos Aires. Y entre esa multitud que cada noche la esperaba a su regreso a casa para pedirle un saludo o un autógrafo, se coló el atacante.
Kirchner, que goza de fueros parlamentarios que la preservarán en caso de condena, ha sido sobreseída en varias causas, aunque aún tiene pendientes cinco.