La Organización Mundial de la Salud (OMS) consideró que el riesgo de que un posible caso de peste neumónica registrado en Rusia provoque un brote fuera del país es “muy bajo”. La alerta surgió después de la muerte de una trabajadora de un instituto especializado en el estudio de enfermedades infecciosas en la región de Irkutsk, Siberia.
La peste neumónica es una forma grave de peste que afecta principalmente a los pulmones y puede transmitirse entre personas mediante partículas respiratorias, que sin tratamiento oportuno puede ser mortal, aunque los antibióticos son efectivos cuando la enfermedad se detecta y atiende rápidamente. A diferencia de la peste bubónica, que suele transmitirse por la picadura de pulgas infectadas, la forma neumónica puede propagarse mediante la respiración, la tos y las secreciones de una persona enferma.
Hasta el momento, Rusia informó a la OMS que no se han confirmado casos de peste en la ciudad de Irkutsk. Además, las personas que tuvieron contacto con la trabajadora fallecida fueron identificadas y sometidas a pruebas, cuyos resultados no detectaron patógenos peligrosos. La OMS mantiene un seguimiento cercano de la situación y ha incorporado especialistas para evaluar cualquier posible riesgo sanitario internacional.
De acuerdo con la evaluación inicial de la OMS, el riesgo sanitario es de entre moderado y bajo en Irkutsk, bajo para Rusia en general y muy bajo para Europa. Las autoridades internacionales continúan vigilando el caso, pero hasta ahora no existen indicios de una transmisión sostenida entre personas que pueda provocar una emergencia sanitaria de gran escala. La situación, por el momento, se mantiene bajo vigilancia mientras continúan las investigaciones sobre la muerte de la trabajadora.