En las tranquilas aguas del Pacífico chiapaneco, la comunidad de Paredón resguarda una de las actividades más antiguas y nobles: la pesca. Sin embargo, detrás del esfuerzo diario de los pescadores, se esconde una realidad cada vez más difícil de sostener.
VIRZAIN VELÁZQUEZ / PESCADOR DE PAREDÓN
“Fíjate que ahorita el comercio del pescado ha bajado mucho, no me está afectando solo a mí, sino a todos los pescadores de la bahía, mucha gente le está afectando el precio del producto… yo solo pesco el cazón, el tiburón toro que es el chato y el alecril, y la aleta qué también es grande… 200 o 300 kilos.”
Durante años, especies como el cazón y el tiburón toro fueron sustento económico de muchas familias. Hoy, el precio ha caído a niveles preocupantes.
“Estaba evaluado el tiburón en 40 pesos el kilo, 35, pero ahorita ya se bajó… pues ahorita lo querían pagar a 25, 24, 20 pesos… ya no.”
El mar no perdona, y cada jornada implica riesgos. Aunque el trabajo es constante, los ingresos no siempre compensan el esfuerzo.
“Nosotros trabajamos de lunes a viernes… nos vamos digamos de acá a las seis… a veces salimos a las 4 de la tarde o a las 2 y agarra hasta las 8 o 9 de la noche.”
Y es que, como relata Virzain, el pescador enfrenta peligros que muchos desconocen.
“El mar tanto como es bonito como muy peligroso… una tormenta, un viento fuerte, lo que es, nosotros le decimos norte… el pescador está sufriendo allá afuera… y el precio que le pagan por su producto, pues a veces no es justo.”
La falta de permisos actualizados también ha limitado su actividad. Muchos dependen de la cooperativa para seguir operando.
“Conforme nos den el permiso lo hacemos… ya tiene años que no tenemos… la verdad no sé cuánto cuesta… el que lo paga es el presidente de la cooperativa.”
En Paredón, los pescadores como Virzain siguen luchando por mantener viva una tradición que alimenta, da identidad y sostiene comunidades. Pero sin un comercio justo ni apoyos constantes, el futuro del pescador artesanal sigue siendo incierto.
Para Notinucleo Daniela Grajales.