El sueño americano de la quinta caravana centroamericana fue truncado de golpe y terminó apenas unas horas después de haber ingresado ilegalmente por el Río Suchiate a territorio mexicano.
Luego de haber recorrido unos 15 kilómetros desde la frontera con Guatemala, la quinta caravana del éxodo centroamericano vio con pesar como el sueño de internarse a territorio chiapaneco se truncaba ante la presencia de la Policía Federal y el Instituto Nacional de Migración (INAMI) que interceptaron su paso casi a la entrada del municipio de Metapa de Domínguez.
Ingresaron a Territorio nacional amparados por las sombras de la noche, luego de haber permanecido en la municipalidad de Ayutla o Tecún umán en Guatemala, en donde esperaron a que las condiciones para ingresar a México fueran menos desfavorables, sin embargo, horas después de haber atravesado el Río Suchiate, por el paso ciego conocido como La Canastilla, el sueño de continuar hacia el interior de Chiapas y México se esfumó.
La quinta caravana integrada por salvadoreños y hondureños fue interceptada y trasladada en al menos tres autobuses a las instalaciones de la Estación Migratoria siglo XXI en Tapachula.
Los integrantes de esta caravana fueron informados por el Cónsul de México en Tecúm Umám, Mauricio Ituarte, que en México no hay paso libre y si era su deseo internarse al país tenían que hacerlo de manera documentada y respetando las leyes, ante este llamado solo 50 solicitaron refugio y se entregaron al Instituto Nacional de Migración, el resto unos 250 ingresaron de madrugada a México y fueron interceptados por las autoridades mexicanas.