Durante 2026, el sargazo frente a las costas del Caribe mexicano alcanzó niveles sin precedentes desde que comenzó el monitoreo satelital. De acuerdo con información presentada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la biomasa flotante llegó a cerca de 35 millones de toneladas húmedas en mayo, una cantidad cuatro veces mayor que la registrada en 2025 y 27 veces superior al promedio histórico.
El incremento del sargazo representa un problema ambiental y económico para las zonas costeras de Quintana Roo. En 2025 se retiraron más de 92 mil toneladas del alga en ese estado, mientras que durante 2026 ya se habían superado las 123 mil toneladas, aunque la temporada todavía no había terminado. Además, cuando el sargazo se descompone produce sustancias como sulfuro de hidrógeno y metano, que pueden afectar la salud y contribuir al calentamiento global.
Ante esta situación, el gobierno mexicano anunció una Estrategia Nacional de Atención y Manejo del Sargazo basada en cinco aspectos: investigación científica, recolección, manejo integral, regulación y aprovechamiento. Entre las medidas se contempla aumentar la recolección en mar abierto mediante una flota de embarcaciones especializadas, instalar barreras de contención y construir infraestructura para facilitar el manejo del alga. Para estas acciones se prevé una inversión superior a 2 mil millones de pesos.
Otra de las medidas consiste en considerar al sargazo como un recurso con potencial de aprovechamiento industrial, en lugar de tratarlo únicamente como un residuo. El gobierno busca impulsar proyectos que permitan convertir esta biomasa en materia prima y generar una industria relacionada con su recolección y procesamiento. También se plantea fortalecer la cooperación entre los países del Caribe para enfrentar de manera conjunta el crecimiento de este fenómeno.