La Comisión Nacional Forestal (Conafor) advirtió que el fenómeno de El Niño, combinado con los efectos del cambio climático, representará un “reto excepcional” para la próxima temporada de incendios forestales en México. La dependencia prevé un incremento en la ocurrencia de siniestros, además de mayores afectaciones por plagas y enfermedades que podrían impactar a los bosques del país.
Para enfrentar este escenario, la Conafor cuenta con mil 700 combatientes permanentes distribuidos en distintas regiones de México. A este personal se suman 280 brigadas y alrededor de 2 mil 800 combatientes complementarios de otras dependencias, cuya participación se determina de acuerdo con los mapas de riesgo y las necesidades de cada entidad.
Entre los estados que concentran un mayor despliegue de personal se encuentran Jalisco, Estado de México, Ciudad de México, Oaxaca, Durango y Chihuahua. La estrategia contempla reforzar las labores de prevención, vigilancia y combate, principalmente en las zonas donde las condiciones climáticas favorezcan la propagación de incendios.
La advertencia de la Conafor refleja la necesidad de mantener medidas preventivas ante condiciones ambientales cada vez más adversas. El aumento de temperaturas y la presencia de fenómenos climáticos como El Niño pueden generar condiciones de mayor sequedad en la vegetación, elevando el riesgo para los ecosistemas forestales y haciendo indispensable la coordinación entre autoridades y brigadas para responder oportunamente a las emergencias.