México y Estados Unidos reforzaron su cooperación sanitaria para combatir la propagación del gusano barrenador del ganado mediante la apertura de una nueva planta especializada en Chiapas. El proyecto busca incrementar la producción de insectos estériles, una estrategia considerada fundamental para controlar y erradicar esta plaga que afecta al sector pecuario y representa un riesgo para la salud animal.
Las autoridades de ambos países destacaron que la instalación permitirá fortalecer las acciones de vigilancia, prevención y control en las regiones donde se han detectado casos recientes. Además, señalaron que la colaboración binacional es clave para evitar la expansión del gusano barrenador y proteger la actividad ganadera, una de las más importantes para la economía de diversas zonas rurales.
La nueva planta forma parte de una estrategia conjunta orientada a garantizar la sanidad animal y reducir las pérdidas económicas provocadas por esta plaga. Funcionarios mexicanos y estadounidenses coincidieron en que el intercambio de tecnología, conocimiento y recursos permitirá responder de manera más eficaz a los desafíos sanitarios que enfrenta el sector agropecuario en la región.