La crisis que inició en 2008 en Estados Unidos no sólo colapsó la economía mundial y local, sino que tuvo fuertes implicaciones sociales para aquella nación, sobre todo en lo que respecta a los flujos migratorios entre ese país y México.
Los datos, dados a conocer por Pew Research Center en Estados Unidos, aseguran que en los últimos cinco años, sólo han migrado 870 mil mexicanos, lo que supone una pérdida neta de 140 mil personas que deciden ganarse la vida en aquella nación del norte, si se toma en cuenta el millón que ha regresado a México.
Esto implica que el flujo migratorio entre ambas naciones está en el nivel más bajo desde 1990”, explica Ana González-Barrera, investigadora y autora del análisis del Pew Research Center.
Una de las preguntas que se hace la analista es: ¿sigue siendo México la principal fuente de migrantes nuevos en Estados Unidos? Al parecer la respuesta es no.
Según los datos que muestra, los cuales fueron tomados de la Oficina de Censo de Estados Unidos y que se basan en un estudio realizado en 2013 sobre el número de personas que aseguran nacieron y vivían en otra nación y que migraron a ese país hace un año, 147 mil de ellos eran chinos, 129 mil eran indios y 125 mil fueron mexicanos.
“Durante décadas, México ha sido la principal fuente de los migrantes recién llegados a EU. Actualmente siguen siendo los que en mayor número habitan en esa nación (28 por ciento), pero esto podría cambiar en los próximos años. Desde hace cinco hay una disminución en el flujo de nuevas personas que deciden ir a ganarse la vida al país del norte. También hay grandes olas de retornos a su nación de origen, siendo la razón principal el reencuentro familiar ante el desencanto de los bajos salarios y pocas oportunidades de empleo (61%), la deportación (14%), un cambio de trabajo que mucho tiene que ver con los problemas de la recesión económica (6%), así como otras que no se especifican (18%)”, explica González-Barrera.
Para la especialista, esta ola de regresos al país se notó fuerte a partir de 2009, fecha que coincide con la llamada Gran Recesión Económica de Estados Unidos. “No hay cifras oficiales sobre cuántos migrantes mexicanos entran o salen de manera ilegal a esa nación, pero este informe utiliza los mejores datos disponibles por los gobiernos de ambos países”.
Las diferencias
El estudio de Pew Research Center muestra que, ante los declives de las oportunidades laborales en el sector servicios, a los cuales están acostumbrados los mexicanos, la capacitación y profesionalización se convirtió en una condicionante.
Los migrantes chinos e indios superan a los mexicanos en cuanto a su nivel de instrucción. La mitad de los asiáticos tienen un título profesional o más, en comparación con sólo seis por ciento de los mexicanos.
Asimismo, los connacionales van muy por debajo respecto en terminos económicos. “En 2013, la media de ingreso familiar anual de los hogares encabezados por un migrante mexicano fue de 36 mil dólares, casi la mitad de la media de ingreso familiar anual de los hogares encabezados por un migrante asiático, que fue de 69 mil dólares”, se señala en el análisis.
Los mexicanos de 16 años o mayores reportaron ingresos personales anuales promedio de 20 mil dólares, en comparación con 37 mil entre los chinos e indios.
En 2013, los migrantes connacionales tenían el doble de probabilidades de superarse que los asiáticos que viven por debajo del umbral de la pobreza (26% de los mexicanos contra 13% de los chinos e indios), eso sin hablar de las probabilidades de llegar a EU, en lo que respecta a distancia entre naciones.
Uno de los factores predeterminantes para encontrar un trabajo es el idioma. El estudio muestra que los migrantes mexicanos son menos propensos a hablar inglés frente a los asiáticos.
“En 2013, 31% de los mexicanos de cinco años o más era competente en Inglés, mientras que 54% de los chinos lo hablaba”, agrega González-Barrera.

Recuperación laboral, a paso lento
Dentro de las principales razones que han conllevado a que exista una disminución ya notable en los flujos migratorios de mexicanos hacia Estados Unidos, se menciona la lenta recuperación de la economía después de la Gran Recesión.
“El mercado laboral estadunidense se deterioró. De acuerdo con uno de los indicadores, las detenciones fronterizas de mexicanos han ido en picada. Se realizaron 230 mil en el año fiscal 2014, cuando podría haber más del doble hace una década, un nivel no visto desde 1971”, asegura Ana González-Barrera, investigadora y autora del análsis del Pew Research Center.
Asegura que, al igual que el petróleo y sus caídas que conllevaban a un declive en la aportación de divisas para las arcas del gobierno, el flujo de remesas se podría ver afectado en los próximos años ante estas bajas en los flujos de migración.