El Observatorio Feminista de Chiapas puso las cartas sobre la mesa al lanzar un llamado de emergencia por el aumento de violencia homicida contra las mujeres en el octavo mes del año.
El tema por supuesto que levanto polemica porque la propia Secretaria de Gobernación lanzo en su momento una alerta por violencia de género para siete municipios.
Tienen razón las activistas al denunciar este fenómeno que debe ser atacado desde raíz, pues estamos hablamos de al menos 178 muertes de mujeres, victimas, dice este observatorio, de feminicidio, tan solo 11 de ellos, registrados en el último mes y de cuatro mujeres que sobrevivieron a ataques perpetrados por sus victimarios.
Pese a que gobernación y las autoridades estatales establecieron desde noviembre los puntos álgidos de esta problemática así como los municipios donde se están disparando los casos de feminicidios como son Tapachula, San Cristóbal de las Casas, Villaflores, Tonalá, Chiapa de Corzo y Comitán, sin contar claro, aquellas comunidades indígenas donde al amparo de los usos y costumbres, se cometen abusos mayúsculos en contra de mujeres de todas las edades, sin que nadie tome cartas en el asunto.
Pero todos estamos de acuerdo que esto no se resolverá de la noche a la mañana ni mucho menos con discursos.
La ruta crítica está trazada desde el año pasado, luego entonces nos preguntamos, ¿por qué no hay resultados concretos en esos municipios?, ¿quiénes están fallando?, ¿los alcaldes, los fiscales, las instituciones, las mujeres que aún tienen miedo de denunciar, los padres de familia que solapan a sus hijos cuando abusan de una mujer?