En el marco del Día Nacional contra el Cáncer Cervicouterino, que se conmemora este 9 de agosto, las cifras oficiales reflejan una realidad alarmante para Chiapas, uno de los estados con las tasas más elevadas de mortalidad por esta enfermedad en el país.
El Virus del Papiloma Humano (VPH), la infección de transmisión sexual más común y principal causante del cáncer cervicouterino, ha mostrado un aumento significativo en México en los últimos años.
Según el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, entre enero y octubre de 2024 se registraron 3,123 nuevos casos de VPH, la cifra más alta en una década para ese periodo, lo que alerta sobre un problema que va más allá del ámbito médico y se extiende a factores sociales y educativos.
En Chiapas, los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) evidencian una situación crítica: en 2021, la entidad reportó una tasa de mortalidad por cáncer cervicouterino de 11.91 por cada 100,000 mujeres, la más alta a nivel nacional.
En ese mismo año, el IMSS registró 1,155 nuevos casos y 59 defunciones entre su población derechohabiente, con una tasa de incidencia de 2.26 y una tasa de mortalidad de 5.23 por cada 100,000 personas.
Aunque otros estados reportan un mayor número absoluto de muertes, Chiapas destaca por la alta proporción de defunciones en relación con su población.
La prevención, la educación sexual integral, el acceso a la vacuna contra el VPH y el diagnóstico temprano son claves para reducir la incidencia y mortalidad por cáncer cervicouterino.