El consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Marco Antonio Baños, afirmó que el tema de seguridad en el proceso electoral y de los candidatos corresponde estrictamente a los gobiernos federal y de los estados.
Lo anterior, al ser entrevistado sobre la reunión que Salvador Rangel Mendoza, obispo de la Diocésis de Chilpancingo-Chilapa, en el estado de Guerrero, dijo haber tenido con líderes del crimen organizado en esa entidad, quienes le prometieron ya no atentar contra la vida de candidatos y dirigentes de partidos políticos.
Indicó que se agradece la acción por parte del prelado, “pero también es un hecho que la Iglesia no debe tener participación en los temas electorales”.
Recordó que en las calles hay 38 mil personas que realizan ya acciones electorales como las visitas domiciliarias, y que no han recibido de manera concreta del estado de Guerrero ninguna alarma, y confió en que todo lo que hagan las instituciones en México sea para bien.
Respecto a qué objeto tendría el mencionado encuentro entre sacerdote y líderes del crimen organizado, el consejero del INE dijo desconocer su propósito, pudo haber sido por asuntos morales, espirituales, “pero de ahí afuera no sé qué más haya hecho”, y refrendó que la seguridad de los candidatos corresponde a las autoridades civiles competentes.
Subrayó que los acuerdos con el crimen organizado son ilegales y no deberían suceder, y afirmó que al INE le interesa que el desahogo del proceso sea correcto, que haya condiciones adecuadas para que los funcionarios de casilla cumplan con sus actividades y que los candidatos puedan hacer campaña en condiciones de equidad, así como de paz pública.