Un equipo de científicos de la misión Perseverance de la NASA ha recogido las primeras muestras de rocas marcianas alteradas por el agua que se podrían transportar hasta la Tierra, lo que supondría el primer paso para saber si el planeta rojo albergó alguna vez vida, según publican en la revista ‘Science’.
Las muestras de roca proceden del suelo del cráter Jezero, que fue elegido como lugar de estudio porque cuenta con un gran delta fluvial que en su día desembocó en un antiguo lago. Los científicos creen que un Marte acuático podría haber albergado vida hace miles de millones de años.
El rover se encuentra explorando el delta del río para recoger más muestras de rocas para la misión Mars Sample Return. Dirigida la misión por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, el Perseverance aterrizó en el fondo del cráter Jezero en febrero de 2021. Desde entonces, los científicos han explorado la composición geológica del suelo del cráter utilizando un conjunto de herramientas a bordo del rover que pueden tomar fotos y analizar la composición química de las rocas, así como ver su estructura en el subsuelo.