El Secretario del Campo, José Antonio Aguilar Bodegas, declaró a inicios de esta semana, que hay un retraso de 40 años en la producción de maíz en el estado de Chiapas, ya que según él, se cosecha anualmente un millón 500 mil toneladas, al igual que hace cuatro décadas.
Entre las causas señala las siguientes:
-Disminución de la superficie sembrada.
-El fenómeno migratorio de la población rural hacia las ciudades.
-El cambio de uso de suelo pasando del agrícola al ganadero.
-La siembra de maíz por el cultivo de la palma africana.
-La ausencia de asistencia técnica durante el período de 2000 a 2012.
El funcionario reconoce “el descuido” del campo chiapaneco y de otras entidades federativas, porque los apoyos se fueron al norte del país, específicamente a Sinaloa, enfatizando que en la actualidad nuestros agricultores solo producen maíz para el autoconsumo.
El titular de la secretaría del campo, tiene razón en parte, porque el millón 500 mil toneladas que según se cosecha en la actualidad es una gran mentira. Esas cifras solo están en su mente y quizás en los archivos de las oficinas de la dependencia a su cargo.
Efectivamente, en la década de los setenta se cosechaba esa cantidad, al grado de que Chiapas llegó a ocupar el segundo lugar nacional en la producción del cereal, solo superado por Jalisco y en ocasiones por el estado de México. Incluso la región frailesca obtuvo en varias ocasiones el premio “la mazorca de oro”.
Y es que es falso que se produzca hoy en día tal cantidad del grano, porque no todos los campesinos siembran para el autoconsumo. Muchos de ellos prefieren la comodidad de las tortillerías que elaboran el producto con harina de maíz. Además de que viven de los apoyos del Procampo y en el caso de los adultos mayores de la ayuda que les otorga el gobierno.
Lo que no dijo el funcionario fue lo siguiente:
Que la política neoliberal acabó con los precios de garantía para el campo y la consecuente desaparición de la Conasupo que captaba todas las cosechas.
El campesino cambió el arado y la coa por herbicidas lo que ocasionó la contaminación de la tierra, el daño a los mantos freáticos y arroyos, que para colmo han empezado a secarse.
Hoy en día los líderes de organizaciones campesinas se volvieron chantajistas del gobierno sin importarles el bienestar de sus compañeros porque seguramente es más redituable realizar bloqueos carreteros y plantones que sembrar la tierra.
Hoy las parcelas están pobres, solo sirven para alimentar unas cuantas vacas flacas muchas de las cuales se mueren en temporada de estiaje.
Hoy, la entrega de recursos destinados al sector agropecuario son más actos de simulación para la foto o el video.
Hoy los recursos para el campo se van en campañas políticas o se quedan en el camino, en los ranchos del funcionario en turno o de sus familiares y cómplices.
Hoy, aquí en Chiapas, solo como ejemplo, fincas como el paraíso y la toscana en Ocozocoautla y Villaflores, son una prueba fehaciente de prosperidad en medio de la pobreza que resalta como prueba del abandono del campo chiapaneco!
Hasta el siguiente comentario…