Este fin de semana inicio el Foro Mundial sobre Diversidad Biológica, un encuentro de alto nivel que organiza en distintas partes del mundo la Organización de Naciones Unidas bajo tres objetivos primordiales.
El primero tiene que ver con preservar nuestros recursos naturales de la misma humanidad que se ha encargado desde siempre en atentar contra ellos a un punto donde las cosas han empezado a salirse de control con consecuencias gravísimas como el mismo calentamiento global del que estamos siendo testigos.
El otro objetivo que se han trazado científicos, académicos, ambientalistas y autoridades, es el de generar políticas públicas y acciones concretas para prevenir más desastres naturales y el otro punto, intensificar la producción y consumo de productos e insumos agropecuarios sanos para alimentar a la población mundial que ha torcido los renglones de este apartado, disparando el consumo de comida chatarra que es la causantes, paradójicamente, de la destrucción paulatina de la misma humanidad pues la está encaminando a un callejón sin salida ante el alto número de personas que fallece todos los días a causa del sobrepeso, obesidad y diabetes.
Quienes están impulsado todos los mecanismos tendientes a revertir estos escenarios, han llegado hasta esta cumbre que se celebra en México, apostándole a mejorar las cosas pero definitivamente de nada servirá todo esto si continuamos destruyendo nuestros ecosistemas y acabando con nuestros bosques y selvas.
Chiapas no escapa de este fenómeno pues continua por ejemplo la tala inmoderada en la región de los altos y en la selva lacandona así como la explotación irracional de nuestras minas, el tráfico de especies animales y la contaminación de ríos y lagos sin que las instancias federales tomen de a deberás cartas en el asunto, mientras que esto siga ocurriendo de nada servirán todas las buenas intenciones de quienes están dispuestos a cambiar las cosas…