Se ha confirmado la muerte de, al menos, 27 niños en el ataque a Idlib, al noroeste de Siria. Otras 546 personas, muchas de ellas niños y niñas, han resultado heridas y se espera que la cifra de víctimas aumente.
”No debemos permitir que el asesinato de niños en Siria continúe”, ha dicho el Director Regional de UNICEF, Geert Cappelaere. “Todas las partes en conflicto y aquellos que pueden influir sobre ellos deben poner fin de inmediato a este horror”.
UNICEF y sus aliados siguen dando respuesta a los afectados por el ataque, apoyando tres clínicas móviles y cuatro hospitales para brindar primeros auxilios y tratamiento, así como nueve ambulancias para llevar a los pacientes a los hospitales de la zona.
UNICEF también está llevando suministros médicos esenciales y trabajando con sus aliados en materia de salud para generar conciencia sobre la respuesta médica a los ataques químicos.