Recientemente en una de nuestras emisiones de Notinúcleo en red estatal, Estefany González nos narró una declaración por demás preocupante que tiene que ver con la salud de millones de niños y jovencitos.
La declaración de María Elena Montesinos Álvarez, responsable de nutrición en niños, puso el dedo en la llaga al advertir una vez más, que debido a que tres de cada 10 niños de 5 a 11 años de edad padecen sobrepeso u obesidad, es urgente evitar que se produzcan alteraciones en su organismo que deriven en padecimientos graves como la diabetes.
La receta que dio es muy sencilla para muchos padres de familia, dijo que hay que cuidar la alimentación de nuestros hijos.
Pero tal parece que para muchos, esto es un imposible, pues la obesidad infantil representa ya uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI.
El problema es mundial y está afectando progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano.
La prevalencia ha aumentado a un ritmo alarmante. Se calcula que en 2010 había 42 millones de niños con sobrepeso en todo el mundo, de los que cerca de 35 millones viven en países en desarrollo.
Los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades conexas son en gran medida prevenibles. Por consiguiente hay que dar una gran prioridad a la prevención de la obesidad infantil.
Pero resulta que esto poco les importa a una gran cantidad de escuelas públicas y privadas, pues los directores y maestros continúan permitiendo la venta de comida chatarra, que deja en la total indefensión a los padres de familia pues sale de control lo que sus hijos se comen en las escuelas.
Así que al terminarse las vacaciones y al entrar a clases más de dos millones de estudiantes en Chiapas, es por demás urgente que las autoridades y sindicato, dediquen más tiempo a verificar que se cumplan las normas para que las escuelas estén limpias de alimento chatarra que tanto perjudica a nuestros hijos, antes de que más de nuestras niñas y niños figuren en estas tan lamentables estadísticas…