Perfil de opinión, martes 24 de julio
A 23 días de las elecciones, al menos 60 municipios esperan como agua de mayo el fallo que emitirá de aquí al último día de agosto el tribunal electoral ante las impugnaciones que presentaron los candidatos y partidos políticos ante el supuesto de que se los llevaron al baile el día de las votaciones.
Lo cierto es que como nunca la violencia electoral tuvo lugar el día primero de julio en algunos municipios, donde sin recato alguno robaron boletas, embarazaron urnas, compraron votos al mejor postor, y lo peor, asesinaron a gente inocente al calor del apasionamiento político.
Falta por supuesto que las autoridades correspondientes, las judiciales y las electorales, den a conocer el resultado de sus indagatorias y pongan contra la pared a los responsables de todo esto, cuyos delitos no deben quedar impunes.
Sin embargo, muy pronto sabremos cuanto nos costara como sociedad, el llevar a cabo de nueva cuenta las elecciones extraordinarias en 3 municipios: Chiacosén, Tapilula y San Andrés Duraznal.
La gran pregunta es, ¿quién pondrá el dinero para este proceso extraordinario? ¿Se lo cobraran a los grupos antagónicos, a los caciques, a los candidatos o a los partidos que sabotearon de la a a z la jornada electoral en estas tres demarcaciones?